Luis Enrique Barragán Chávez, segundo al mando y posteriormente cabeza del Cártel de Los Reyes, murió durante la madrugada en una zona serrana de Michoacán tras una operación coordinada por el Ejército Mexicano y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Las acciones de seguridad incluyeron operativos terrestres en la región y el sobrevuelo estratégico de helicópteros pertenecientes a la Fuerza Aérea Mexicana.
«El R5» o «El Güicho» asumió el liderazgo de la organización delictiva tras la captura de Alfonso Fernández Magallón, «El Poncho», ocurrida un mes antes.
El abatido líder criminal comenzó su trayectoria en el movimiento armado de autodefensas junto a su socio y cuñado, combatiendo inicialmente a Los Caballeros Templarios antes de fundar su propio grupo.
Mantuvo vínculos con Cárteles Unidos, la coalición encabezada por Juan José Farías Álvarez, «El Abuelo», creada para frenar la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación en el estado.


