La Selección Mexicana igualó 0-0 frente a Portugal en el partido amistoso que marcó la reinauguración del renovado Estadio Banorte, en un duelo que sirvió como prueba rumbo a la Copa del Mundo 2026.
El encuentro, disputado ante miles de aficionados en el inmueble ubicado en Santa Úrsula, representó el regreso del histórico recinto —antes conocido como Estadio Azteca— tras casi dos años de remodelación con una inversión cercana a los 300 millones de dólares.
Durante el partido, el combinado portugués fue superior en varios lapsos del partido, generando las oportunidades más claras, aunque sin lograr reflejarlo en el marcador. Entre las jugadas más peligrosas destacó un disparo de Gonçalo Ramos que se estrelló en el poste, así como intervenciones clave del arquero mexicano José Raúl “Tala” Rangel.
México, dirigido por Javier Aguirre, tuvo algunas aproximaciones en el segundo tiempo, incluida una ocasión de cabeza que pasó apenas desviada en la recta final, pero no logró romper el empate.
La ausencia de Cristiano Ronaldo, baja en la convocatoria portuguesa, también marcó el desarrollo del encuentro, que terminó entre abucheos por parte de la afición debido a la falta de goles.
La reapertura del Estadio Banorte simboliza una nueva etapa para el futbol mexicano. El inmueble será sede del partido inaugural del Mundial 2026 el próximo 11 de junio, convirtiéndose en el primer estadio en la historia en albergar tres inauguraciones mundialistas.
Las remodelaciones incluyen mejoras en sonido, iluminación, seguridad y capacidad, ahora cercana a los 87 mil espectadores, además de nuevas zonas VIP y tecnología de última generación


