El gobierno federal anunció que a finales de este año contratará un nuevo satélite de telecomunicaciones y cuatro satélites de observación, los cuales serán lanzados al espacio en 2030. Esta infraestructura tecnológica tendrá como propósitos principales garantizar la seguridad nacional y llevar internet de alta velocidad a comunidades marginadas del país.
Durante la conferencia matutina, José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), y Jorge Luis Pérez, coordinador nacional de Infraestructura Digital, detallaron los alcances de este proyecto aeroespacial.
Claves del proyecto satelital:
Sustitución tecnológica: El nuevo satélite reemplazará al Bicentenario 2, utilizado actualmente por instituciones de seguridad nacional y cuya vida útil caducará en los próximos seis años.
Salto de capacidad: Se pasará de la tecnología actual de 6 gigabits a una capacidad superior a los 250 gigabits por segundo, permitiendo transmitir no solo voz y datos, sino también imágenes y videos en tiempo real.
Conectividad social: El sistema proveerá internet satelital a zonas geográficas lejanas donde la instalación de fibra óptica resulta compleja o inviable.
Transferencia tecnológica y talento nacional: La contratación incluirá la participación de expertos, ingenieros y estudiantes mexicanos. Además de los cinco aparatos principales, se desarrollan cuatro satélites de observación con ocho cargas útiles fabricadas en México.
Pruebas internacionales: De estas cargas útiles, una ya fue probada en colaboración con la agencia espacial de Japón, y dos más están listas para lanzarse a la estratósfera en conjunto con la agencia espacial de la India (ISRO).
«No se trata solamente de salir a comprar, sino de que hay un proceso de transferencia tecnológica y de involucrar el conocimiento nacional», destacó José Antonio Peña Merino.


